Yoda en Oxford

Oxford…ciudad famosa por sus colegios universitarios. Y ciudad de visita obligada para todos aquellos fans de Harry Potter, El Señor de los Anillos y Las Crónicas de Narnia. Entre esos fans, por supuesto, está el maestro Yoda:

– La primera parada obligada en Oxford es, sin duda, Christ Church, el mayor colegio universitario de todos…y lugar donde se encuentra el “Gran Comedor de Hogwarts” de las pelis potterianas:

             

             

– A continuación, no dejéis de pasaros por el “Exeter College“, donde dio clases el maestro Tolkien:

                          

– Siguiendo la ruta friki/cultural, nos encontramos con la Cámara Radcliffe…y no, no tiene nada que ver con Daniel Radcliffe y Harry Potter. Pero sí forma parte de los edificios que componen la principal biblioteca de Oxford, en cuyo interior se puede ver un mapa gigante del territorio de Narnia…o eso dicen. Un consejo: no vayáis en domingo porque está chapada

                            

– Dejando las bibliotecas y facultades, podemos hacer una parada para tomar una pinta de cerveza…en “the Eagle & child“, el bar donde Tolkien y C.S.Lewis, autores, respectivamente, de las sagas anilleras y narnianas, se reunían con otros colegas en una especie de club. Quién pudiera estar allí y participar en una discusión sobre Frodo o Aslan…

              

-Y, finalmente, si queréis llegar al extremo friki, tomad el bus número 6 y, en apenas 10 minutos, estaréis en Wolvercote, el pueblecillo donde está enterrado el maestro Tolkien. Eso sí, si queréis visitar su tumba, llevad coche, porque el cementerio no está exactamente en el pueblo. Aún así, merece la pena visitar el sitio, es casi como estar en la mismísima Comarca:

Yoda en Londres

“There is no place like London”…eso decía Johnny Depp en “Sweeney Todd”, nada más desembarcar en la ciudad a través del impresionante río Tamesis. Y como el maestro Yoda es un gran fan de Johnny, ha querido comprobarlo personalmente.

Londres está llena de referencias cinematográficas, cómo no. Por ello, Yoda comenzó su viaje llegando en tren hasta la estacion de King´s Cross…y buscando el andén 9 y 3/4 que Harry, Ron y Hermione utilizan para coger el expreso de Hogwarts:


Disculpad la ausencia de Yoda en esta foto…todo maestro jedi debe intentar pasar desapercibido y aquí era materialmente imposible

Pero las más típicas rutas londinenses también esconden referencias a la gran pantalla. Hyde Park, sin ir más lejos. Si os gusta el cine, olvidad los recargados monumentos en honor a Lady Di y compañía, y buscad la estatua de “Peter Pan”:

Si nos paramos frente a Buckimhan Palace, también podemos hacer memoria y pensar en ciertas pelis, como una de las últimas de nuestro admirado Nicolas Cage, “La Búsqueda 2” ¿Quién no recuerda la lamentable escena que monta en el interior del palacio para conseguir acceder a los aposentos reales?

¿Y qué decir de las Casas del Parlamento y el Big Ben? Aquellas que el gran V hizo volar por los aires ante la atónita mirada de nuestra musa Natalie Portman. O que Harry sobrevolaba montado en su escoba en “La Orden del Fénix”.

Y, si no es suficiente con pasear por las calles de Londres para sentirse dentro de una película, no os perdáis el musical de “Lord of the Rings” que se puede disfrutar en el teatro Dury Lane hasta finales de julio, tal y como hizo Yoda con su gran amigo Barbol, ¡urrarrum!

Piratas del Caribe: la maldición de la Perla Negra. Review


Hoy voy a comenzar la crítica de la más famosa trilogía de nuestro actor favorito, Johnny Depp. Por supuesto, estamos hablando de “Piratas del Caribe”, donde Johnny nos deleita con su magistral interpretación del capitán pirata Jack Sparrow.

Empezamos con “La Maldición de la Perla Negra”, considerada de forma unánime como la mejor película de la trilogía. Eso no lo voy a discutir. Sí otras opiniones…pero todo a su tiempo. 
 
¿Y qué decir de esta primera parte? Debo reconocer, para empezar, que fui a verla sin grandes expectativas. Probablemente porque la estrenaron en el intermedio entre “Las dos torres” y “El retorno del rey” y claro, mi atención cinematográfica estaba un tanto desviada. Pero no quería perderme el lado pirata de Legolas. Ni, por supuesto, al gran Johnny Depp. ¿Y qué pasó? Que “Piratas del Caribe” se convirtió en la más grata sorpresa cinematográfica de los últimos años.

¿Y qué tiene esta peli que la hace tan especial?

 
Primero y principal, su historia. Una historia sencilla, pero donde no falta ni un solo ingrediente para crear una gran película de aventuras: acción a raudales, humor, amor, intriga, una gran banda sonora y un desenlace apoteósico. Y tres protagonistas, cada uno de ellos imprescindible en su papel. El capitán Jack Sparrow (Johnny Depp), antiguo capitán del barco pirata La Perla Negra, hasta que su tripulación se amotinó y lo traicionó abandonándolo en una perdida isla desierta, que ahora se encamina a Port Royal en busca de fortuna. Elizabeth Swann (Keira Knightley), la joven hija del Gobernador de la ciudad, criada en un ambiente de lujo y riqueza del que anhela escapar mientras sueña con antiguas leyendas sobre piratería. Y William Turner (Orlando Bloom), un joven herrero al que Elizabeth salvó de morir en el mar cuando era sólo un niño, y que desde entonces está secreta y profundamente enamorado de la joven…sin sospechar ni remotamente que ella siente lo mismo por él, si bien su diferente estatus social les impide estar juntos.


 “La Maldición de la Perla Negra” comienza con un flashback: el día que Elizabeth conoció a Will, cuando descubrió que el chico llevaba consigo un medallón pirata y, temiendo que él mismo fuera un pirata, se lo arrebató mientras estaba inconsciente con el fin de protegerlo. Años después, la Perla Negra, ahora convertida en un navío maldito, llega a Port Royal en busca de dicho medallón, el único capaz de salvar a su tripulación de la maldición que pesa sobre ellos: al robar el tesoro de Cortés, el ahora capitán Barbosa y su tropa se convirtieron en espectros, ni vivos ni muertos, incapaces de disfrutar de los placeres de la vida humana, e incapaces de morir. La luz de la luna muestra su verdadera forma: una oscura tripulación de piratas cadavéricos. Sólo recuperando el perdido medallón, entregado años atrás por el padre de Will, también pirata, a su hijo, y saldando la deuda de sangre por su asesinato, Barbosa y los suyos volverán a ser libres.

                                
                                 Elizabeth con el medallón maldito, antes y después

 Así pues, tanto Jack Sparrow como los tripulantes de la Perla llegan al mismo tiempo a Port Royal. Memorable, por cierto, la escena de la llegada de Jack, encaramado en lo que queda de su barco, apenas un trozo de mástil sobresaliendo del agua, pero mostrándose seguro y orgulloso como si estuviera a bordo del mejor navío que surca los mares. Una escena que define muy bien a su personaje y que a mí al menos me hizo rendirme ante el carisma del capitán Sparrow.


       La impactante llegada de Jack a Port Royal

 Jack será el primero en toparse con el medallón. ¿Cómo? Al salvar a la señorita Swann de morir ahogada…o más bien asfixiada por el excesivamente ceñido vestido que le regala su padre para una ocasión muy especial: la ceremonia de promoción del comodoro Norrington, que ese mismo día pide a Elizabeth en matrimonio, haciéndose así realidad los deseos de su padre. Pero Jack no es precisamente recompensado por tan heroica acción, sino todo lo contrario. El comodoro descubre que es un pirata, aunque Jack se fuga en sus mismísimas narices.


“Siempre recordareis este dia como el dia en el que casi capturais al capitan Jack Sparrow”

 
¿Y quién lo captura? Will, por supuesto, tras un loco y apasionante duelo de espadas durante el cual Jack nos deleita con algunas de sus grandes fras

  
“Will, necesitas encontrar a una buena chica, o puede que la razón por la que practicas tres horas al día sea porque ya has encontrado a una y eres incapaz de cortejar a dicha fulana, ¿no serás un eunuco?”

 
Mientras Jack es encarcelado, Barbosa y su esquelética tripulación llegan a casa del Gobernador y capturan a Elizabeth, tomándola por la hija del difunto pirata Turner. Esto obliga a Will a saltarse todas las reglas y cometer su primer acto de piratería: liberar a Jack para, juntos, robar el Interceptor, el barco más veloz de la marina real y zarpar en persecución de la Perla Negra, en otra gran escena que uno de los hombres de Norrington describe a la perfección al señalar a Jack como “el mejor pirata que he conocido nunca”.


Vamos a robar “ese” barco?

 Mientras, Elizabeth sigue retenida a bordo de la Perla Negra, donde poco a poco se ira haciendo a la idea de que las leyendas sobre barcos piratas malditos que escuchaba de niña, no eran, después de todo, tales leyendas. El capitán Barbosa y su horrible tripulación se encargaran de demostrárselo.

           
Seguro que no cree en las historias de fantasmas, señorita Swann?

 La travesia del joven Turner tampoco esta siendo ningun viaje de placer. En ella, Will descubrirá que su padre no era un marino mercante, sino un pirata, miembro de la Perla Negra, que, en desagravio por el amotinamiento de los demás contra Jack, envió a Will uno de los medallones del tesoro maldito, antes de ser descubierto y arrojado al mar. El joven Turner se resiste a creer que la sangre pirata corre por sus venas, pero, finalmente, se verá obligado a aceptar la verdad. Y es que, como bien dice Jack en su infinita sabiduría, se puede ser un pirata y un buen hombre al mismo tiempo.

 
Como sigas asi de pesado te tiro al mar, Will

También, en el camino, Will conocerá la caótica isla de Tortuga, lugar donde Jack y él reclutarán a una loca tripulación que les ayudará en su misión, a cambio de quedarse con el barco real como recompensa. Misión que tiene objetivos bien distintos para el joven Turner y el capitán Sparrow. Mientras Will sólo piensa en rescatar a Elizabeth, Jack planea, en secreto, aprovecharse de la influencia de Will, el único capaz de acabar con la maldición tras la muerte de su padre, para hacer un trato con Barbosa y recuperar la Perla. Pero las cosas no salen conforme a los deseos de ninguno de los dos. Will consigue rescatar a Elizabeth…fugazmente. Pero finalmente él acabará hecho prisionero por Barbosa, tras revelar su identidad para salvar a su amada, y verá cómo su chica es enviada, junto a Jack, a la misma isla desierta donde el pirata fue abandonado tiempo atrás.

                       
“Bienvenida al Caribe muñeca”

 Y allí, Elizabeth consigue ser rescatada con ayuda de una inmensa señal de humo que hace quemando todo un cargamento de ron….no sin antes dejar ko al pobre Jack tras una noche de borrachera. Jack, antes de caer bajo los efectos del alcohol, explica a la señorita Swann lo que simboliza para él la Perla Negra: la libertad. A mí personalmente me encanta ver a Johnny en esa escena, cuando saca a relucir el verdadero espíritu del capitán Sparrow, para a continuación atusar su bigote, empinar su característica botella de ron y caer rendido al suelo.


         “Quieres un poco mas de ron, capitan Sparrow?”



           
“Lo que la Perla simboliza, es la libertad…por cierto, creo que estoy borracho”

 Tras ser rescatados, Elizabeth pide al comodoro Norrington que vayan en ayuda de Will….como regalo de bodas. Este no puede resistirse a las súplicas de su prometida, y parten a la Isla de Muerta, lugar de amarre de la Perla donde tendrá lugar el sacrificio de sangre, guiados por Jack. Una vez allí, el capitán Sparrow conseguirá, una vez más, engañar al comodoro y sus hombres, revelando a Barbosa la presencia de éstos y aconsejándoles esperar al momento adecuado para acabar con la maldición…a cambio de recuperar la Perla por tan valiosa información. Barbosa accede y los piratas se dirigen al abordaje del barco real…del cual Elizabeth consigue escabullirse para ir personalmente en busca de Will.

 Y llegamos a la batalla final, una frenética lucha de los cadavéricos piratas contra la marina. Al mismo tiempo, en la Isla de Muerta, Jack vuelve a “cambiar de bando”, liberando a Will, tras pronunciar una de las frases más recordadas de la película que deja atónito al mismísimo Barbosa:


No soy honesto. Y de un hombre que no es honesto, sólo se puede esperar que no sea honesto. Honestamente, es con los honestos con los que hay que tener cuidado, porque nunca puedes preveer cuándo harán algo extraordinariamente absurdo.”

 Barbosa y Jack se enzarzan en una épica batalla de espadas…que el malvado capitán da por concluida al atravesar a Sparrow con la suya. Pero, de nuevo, Jack es más listo que nadie, y se ha encargado de robar previamente una de las monedas malditas…para caer él mismo bajo la maldición que le permite ser inmortal.


Jack bajo los efectos de la maldición

 Mientras continúa su lucha con Barbosa, Elizabeth hace su aparición y se encarga, junto a Will, de mantener a raya a los demás piratas….hasta que, en un momento dado, Barbosa dispara contra la joven, o eso es lo que parece. Pero varias cosas ocurren en ese instante. En realidad, es Jack quien dispara contra Barbosa, a la vez que Will arroja la última moneda al cofre que contiene el tesoro maldito, vertiendo su sangre sobre él, y deshaciendo así la maldición. Y así es como muere el capitán de la Perla mientras sus hombres, cerca de allí, al ser conscientes de que la maldición se ha revertido, se rinden rápidamente y son apresados por la marina real.

Llegamos a otro de mis momentos preferidos de la película. Mientras Jack examina el tesoro, Will y Elizabeth disfrutan de unos instantes a solas…que el joven Turner arruina al recordarle a la chica la necesidad de volver para ahorrarle preocupaciones a su futuro marido. Elizabeth se marcha muy afectada, y Jack, cargado de joyas, se acerca a un atontado Will y le dice como si tal cosa otra de sus grandes frases:


   “Si buscabas el momento oportuno… era ése”

 Lo que el pobre capitán Sparrow no sabe es que sus compañeros piratas, tras ser liberados, han huido con la Perla Negra y lo han dejado atrás…siguiendo el código pirata. De vuelta en Port Royal, Jack está a punto de ser ahorcado. Pero Will no está dispuesto a permitirlo. Eso sí, antes de ir en ayuda del pirata, se presenta delante de Elizabeth, y le confiesa su amor delante de su padre y de su futuro esposo. Will, con ayuda de Elizabeth, salva a Jack, que recibe la inesperada visita de la Perla. Sus tripulantes echaban de menos a su capitán y, al fin y al cabo, no hay porqué seguir al pie de la letra el código pirata…son tan solo unas directrices. Al comodoro Norrington le dan por saco, como debe ser, y la señorita Swann se queda con el joven Turner que, después de todo, no es un herrero, como piensa su padre para consolarse…sino un pirata.

  “No papá, no es un herrero…es un pirata”

Y Jack recupera su Perla y con ella su libertad, y de nuevo como capitán, parte con su loca tripulación en busca de nuevos tesoros y aventuras…


“Un gran pirata soy. Brindad compañeros, yuhu!

 
En suma, una gran película, con un ritmo trepidante, una banda sonora fenomenal (a la cual dedicare su correspondiente seccion) y con momentos inolvidables. Nuestra musa Keira se da a conocer con un gran papel que borda de principio a fin. Orlando, bueno, no es que vaya a ganar el Oscar a mejor actor, pero yo desde luego no podría imaginar a ningún otro William Turner. Y qué decir de Johnny, que nos regaló en “La maldición de la Perla Negra”, por encima de todo, el nacimiento de un personaje,  que sin duda pasará a la historia del cine: el  caradura, intrepido, imprevisible, divertido, inimitable y carismatico capitán Jack Sparrow.

  • Lo mejor: El descubrimiento del capitán Sparrow y, cómo no, de nuestra musa Keira.
  • Lo peor: Ummm…no se me ocurre nada 
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Yoda en Hogwarts

 

Comienza una nueva sección: los viajes de Yoda. A sus 800 años, y tras toda una vida adietrando jedis, ha llegado la hora de que nuestro gran amigo verde se relaje y comience a ver mundo. Por ello, Yoda ha hecho una escapada este fin de semana para visitar Alnwick, un hermoso pueblecito del norte de Inglaterra.

Y os preguntaréis, ¿por qué Alnwick? ¿Qué tiene de especial? Pues nada más y nada menos que su impresionante castillo, el segundo castillo inhabitado más grande del país, y, sobre todo y más importante en lo referente a nuestro blog: el castillo donde se rodaron los exteriores de Hogwarts, la escuela de magia y hechicería de Harry Potter, en sus dos primeras películas: “La piedra filosofal” y “la Cámara secreta”. La demostración, en las siguientes fotografías:

– Las primeras lecciones de vuelo de Harry. ¿Reconocéis los muros y el arco?

                  
                   

               
                 

– Salida de clase de encantamientos, cuando Hermione pilla a Ron poniéndola verde. Estaban a la espalda de Yoda.

              
                   

 

– Arco de salida de Hogwarts: